Llamando a la puerta.

"Pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá" 
Lucas 11: 9 


Llamando a la puerta

Cuando a nuestro paso vemos todas las puretas cerradas,
Cuando a nadie vemos esperándonos para invitarnos a pasar,
Cuando cansados de caminar quisieramos ver que alguien nos acogiera,
Solemos olvidar que detrás de cada puerta hay una historia.
Una historia, tejida a veces con tareas cotidianas
A veces con placeres
Otras veces con penas o con cansancio
En fin, historias que mantienen a la gente al interior de sus moradas
Por lo que sus puertas las conservan cerradas

Y a veces esas historias,
Para enriquecerse,
Requieren la presencia de alguien más,
De alguien que no está ahí dentro,
De alguien que se encuentra afuera,

De alguien que va pasando.

Así que si una puerta no está abierta,
Tal vez...
Tal vez no significa que no somos bienvenidos,
Sino simplemente que detrás de ella no se han dado cuenta de que estamos ahí.

Entonces, si llamamos a la puerta, probablemente nos abran,
Y tal vez con gusto nos inviten a pasar
O posiblemente no.

Una cosa sí es segura...
Si no llamamos a la puerta, no nos abrirán.

Sergio Augusto Vistrain
México, D.F., Marzo de 2004

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