MAPOR
Market And Public Opinion Research



Análisis grafológico del consumidor. (Ver Artículo)



 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 

El temperamento es la parte de la personalidad que permanece constante en los individuos a lo largo del tiempo, independientemente su historia personal y las circunstancias físicas, sociales, económicas, o de cualquier otra índole, que le rodean en las diferentes etapas de su vida. 

Esta parte de la personalidad determina, en gran medida, la forma en que un individuo se relaciona con su entorno; la forma en que se aproxima o se aleja de un objeto de la realidad, lo que, a su vez, ocasiona el que dicho objeto sea aceptado o rechazado por la persona.

Un objeto de la realidad, llámese idea, producto, servicio, e incluso la información misma sobre éstos, puede resultar más o menos atractivo para una persona, dependiendo de una serie de factores; algunos inherentes al objeto (características físicas, características químicas, su disponibilidad, su precio, su publicidad, etc.), y otros inherentes al individuo (la importancia que le conceda, el valor que le dé, la necesidad que tenga de él, etc.). Pero la forma (divertida, seria, detallada, sobria, etc.) en que dicho objeto se presente ante el individuo, ya sea de manera directa (ante sus sentidos) o indirecta (a través de un comunicado, un anuncio publicitario, etc.), hará que éste, de entrada, se muestre actitudinalmente positivo o negativo hacia aquél, y termine por aceptarlo o rechazarlo.

Dicho en otras palabras, la “forma” (divertida, seria, detallada, sobria, etc.) juega el importante y poderoso papel de la “primer impresión”, la cual determina justamente la actitud del individuo hacia el objeto que tiene frente a sí, y hace que éste tenga, o no, la oportunidad de ser “escuchado” por aquél y le dé la oportunidad de entrar en su preferencia.

La “forma” del objeto, para ser digna de una actitud positiva por parte del individuo, tiene que ser congruente con esa parte constante de su personalidad, es decir con su temperamento.

Cuatro son las clases de temperamento que se reconocen, a saber, el sanguíneo, el colérico, el melancólico y el flemático, y a cada uno de dichos temperamentos corresponde una “forma”, la cual, casi indefectiblemente, generará en el individuo una actitud positiva.
 
Si el temperamento es: La “forma” del objeto, para hacerse de una actitud positiva por parte del individuo, debe ser:
Sanguíneo Divertida, relajada, festival, centrada en el aquí y el ahora, fresca, ligera optimista, etc.
Colérico Entusiasta, apasionada, positiva, exitosa, enfocada hacia el futuro, tenaz, centrada en “lo importante”, etc.
Melancólico Reflexiva, profunda, detallada, cautelosa, tradicionalista, enfocada en el pasado, etc.
Flemático Ordenada, parca, conservadora, opuesta a cambios radicales, enfocada en la comodidad y el pasado, etc.

El análisis grafológico del consumidor tiene la virtud de identificar el tipo de temperamento que predomina en los individuos a los que se pretende presentarles un objeto de consumo: una idea, un producto o un servicio, para presentárselo en la “forma” más congruente con esa parte de la personalidad que se mantiene constante en ellos a lo largo del tiempo, y que en buena medida determina el que, de entrada, se muestren actitudinalmente positivos o negativos hacia éste.

Aplicado a la investigación de mercados y opinión pública, el análisis grafológico es una poderosa herramienta, ideal para detectar el perfil temperamental en un grupo objetivo (el consumidor, el no-consumidor, el consumidor de las marcas de la competencia, etc.).

Este análisis se realiza estudiando la letra de los respondentes, obtenida ésta durante la aplicación de una encuesta o una entrevista.

La letra de cada individuo se clasifica según una serie de características grafonómicas (inclinación, tamaño, dirección, espaciamiento, etc.) de su escritra, siguiendo un esquema de codificación cuyos resultados se capturan en un programa diseñado por mapor, el cual devuelve la "mezcla temperamental" de cada individuo, es decir, arroja el porcentaje que el autor de la escritura analizada tiene de cada temperamento (ej. 70% sanguíneo, 15% flemático, 10% melancólico y 5% colérico).

Con dichos resultados en poder del anunciante, éste tiene en sus manos un claro criterio de decisión para desarrollar su estrategia de comunicación, dándole a ésta el toque, el tono más acorde con el temperamento de su público objetivo y generar en él la actitud más positiva para que, al menos, escuche lo que tiene que decirle.

El análisis grafológico del consumidor trabajado por mapor, representa la posibilidad de tomar, sin lugar a dudas, esa decisión que muchas veces se toma sin más criterio que las preferencias (y a veces la propia personalidad o el estado de ánimo) del crativo, quien suele ser una persona de ámplia experiencia, pero no necesariamente un profundo conocedor del temperamento del público meta de los muy diversos mensajes que cotidianamente debe trabajar.

Es importante destacar que, por la forma en que se trabaja en mapor el análisis grafológico del consumidor, éste puede ser aplicado a cualquier número de sujetos; desde un individuo, hasta todos los miles que constituyen la muestra del estudio cuantitativo más grande que pudiera requerirse, y se realiza en un tiempo bastante corto y a un costo significativamente bajo, por lo que puede integrarse en cualquier investigación, tanto de mercados, como de opinión pública, sea ésta cualitativa o cuantitativa.

Si usted requiere una mayor explicación, o incluso una cotización sobre esta innovadora técnica, por favor, no dude en contactarnos. Con gusto le atenderemos.